“El rencor no es solo enojo; es una #carga que se adhiere al cuerpo, la mente y el alma, impidiéndonos avanzar. Surge cuando las heridas no se reconocen, cuando esperamos justicia externa o nos identificamos con la víctima”.
“Mantenerlo genera tensión, pensamientos repetitivos y desconfianza, bloqueando la claridad, la creatividad y la colaboración”.
“Antes de perdonar, debemos atravesar la —antesala del perdón: reconocer la herida, aceptar lo ocurrido y soltar el resentimiento. Esto no significa aprobar el daño, sino —recuperar nuestro poder interno y abrirnos a la sanación”.
“Perdonar es un acto de madurez, discernimiento y amor propio, que transforma la sombra del rencor en luz y restaura nuestra #libertad emocional y la calidad de nuestras relaciones”.
“El #perdón no significa aprobar el daño ni evitar la justicia, sino soltar lo que nos encadena para abrirnos a la sanación. Es un acto liberador que requiere madurez, discernimiento y amor”.
Inspira y Repite en un silencio de calma : “Me Libero…,Te libero…, Nos liberamos.”.
Exhala … y Agradece. Hecho está.
Blanca Flor*.


